SATOSHI
2020
Al entrar, un muro continuo de madera se curva hacia dentro y hacia fuera, generando espacios cóncavos y convexos con distintos nichos y rincones. En lugar de diseñar únicamente el área de comedor, la parte posterior del restaurante funciona como un poché programado, o escaparate, que se curva y se desprende para adaptarse a cada programa, como la cocina, la barra de sushi, los baños y el bar. Estos muros están revestidos en madera de pino para crear una atmósfera ligera en el espacio.
El resto del lugar se mantiene lo más simple posible, con pizarra negra en los pisos y un plafón de concreto aparente pintado. Desde ese plafón cuelga una lámpara de acero con iluminación indirecta para todo el espacio.